Machismo y violencia contra las mujeres.

5 (100%) 1 vote

Machismo y violencia de género son problemas muy preocupantes en las sociedades democráticas. Incluso en las más avanzadas, como en los países nórdicos. Estos encabezan las estadísticas de muertes por violencia contra las mujeres. Hoy hablamos de este problema en nuestro blog de derecho para todos los públicos.

Machismo y violencia contra las mujeres, un problema que viene de muy lejos.

machismo y violencia abogado en mallorcaHistóricamente, la identificación cultural de la virilidad con el poder del hombre, lo que en lenguaje popular es conocido como MACHISMO, se encuentra unida a la idea de que la mujer puede ser sometida a la autoridad del hombre incluso a través de la violencia. Por ello las mujeres llegan a ser consideradas como seres inferiores al hombre a las que se puede despreciar, usar y maltratar.

Así, el hecho de que determinados hombres recurran a la violencia para dominar a las mujeres hace que las mujeres se sientan dominadas y dicho dominio refuerza la posibilidad de que puedan ser maltratadas en el caso de que pretendan escapar a dicho dominio, sometimiento o posición de inferioridad respecto del hombre.

Roles sociales perpetuados.

Resulta habitual que a mayor desigualdad en la pareja en el reparto de funciones, responsabilidades y recursos económicos, mayor será el poder que los hombres ejercen sobre las mujeres y mayor será igualmente el riesgo que las mujeres en tal situación tengan de sufrir algún tipo de violencia.

La presunta superioridad del hombre sobre la mujer es la característica fundamental del sistema social conocida como patriarcado.

Para justificar la desigualdad entre hombres y mujeres el patriarcado se sirve de lo biológico y lo social haciendo parecer como inevitable dicha desigualdad y es en el propio ámbito familiar donde desde la más temprana edad se aprende a confundir las diferencias entre hombres y mujeres con las desigualdades, presuntamente naturales y por lo tanto “inevitables” entre hombres y mujeres.

Posteriormente la desigualdad entre hombres y mujeres se refuerza y se apoya en el reparto de las labores productivas. También por supuesto en el ámbito social y laboral. La división del trabajo entre los sexos privilegia a los hombres en perjuicio de las mujeres y sienta las bases sociales y culturales que permiten perpetuar y trasladar a las generaciones futuras los fundamentos de dicha división y sus desigualdades.

Más información sobre machismo y violencia.

Nos despedimos por hoy. Esperamos que este artículo te haya resultado útil. Para cualquier comentario o duda puedes usar el espacio reservado para ello más abajo. Prometemos contestar a todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.